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sábado, 29 de septiembre de 2007 |
"Firma invitada" Carlos Sancho Diario de Burgos (29/09/07)
 Estar indignados por las noticias que nos llegan de la antigua Birmania no sirve de nada si no actuamos para evitar que se repitan los sucesos de 1988 cuando las manifestaciones populares fueron violentamente reprimidas con el trágico resultado de miles de muertos. Por eso es necesario que el Consejo de Seguridad de la ONU envíe a Myanmar una misión que tome medidas urgentes para evitar un baño de sangre.
El historial de Myanmar en materia de derechos humanos es desolador: Hay numerosos niños soldado, trabajadores forzados, y presos de conciencia cuyas condiciones de reclusión empeoran cada día que pasa, mientras la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes son prácticas habituales.
Como ha señalado Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional (AI), “existe un gran riesgo de que se adopten medidas enérgicas contra los manifestantes, por lo que es imprescindible que la comunidad internacional entre con urgencia en acción. Hay que comunicar inequívocamente al gobierno militar de Myanmar que si repite la represión violenta de 1988 el coste será terrible. Los manifestantes de Myanmar tienen derecho a expresar pacíficamente sus opiniones, y el gobierno tiene el deber de respetar totalmente este derecho”. No podemos olvidar tampoco la responsabilidad de la comunidad internacional, especialmente la de China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia influyente sobre el gobierno birmano, ni la de estados como Japón, India y los países del sudeste asiático. Deben ejercer su influencia sobre las autoridades de Myanmar, exigiendo que pongan fin de inmediato a la represión violenta y que se permita a la población el libre ejercicio de sus derechos a la libertad de expresión, de asociación y reunión sin temor a ser hostigada, intimidada o detenida arbitrariamente. Asimismo todos los presos de conciencia deben ser puestos inmediatamente en libertad, entre ellos la Premio Nobel de la Paz San Suu Kyi. A los manifestantes birmanos debemos agradecerles esta lección de coraje y capacidad de sacrificio por la libertad y la dignidad. En la página web del grupo de Burgos de AI, www.burgos.es.amnesty.org, podemos encontrar una acción urgente para darles nuestro apoyo. No les abandonemos una vez más al olvido.
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Modificado el ( sábado, 29 de septiembre de 2007 )
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