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sábado, 12 de noviembre de 2005 |
"Firma invitada" Carlos Sancho, Diario de Burgos 10/11/05
 Un reciente informe de Amnistía Internacional (AI) nos alerta sobre la
extrema violencia que sufren los niños nepalíes como consecuencia del
conflicto que destruye el país desde hace nueve años y que enfrenta a
las fuerzas de seguridad con grupos rebeldes maoístas. Niños que en
lugar de ir a la escuela o jugar en las calles, son asesinados, sufren
tortura, violación, secuestro y reclutamiento forzado. Además, muchos
miles, totalmente desarraigados, se han visto obligados a huir de sus
hogares, y deben enfrentarse a la pobreza y la explotación,.
Las fuerzas de seguridad han matado y torturado a
niños por considerarlos sospechosos de colaborar con los maoístas, y
éstos a su vez han secuestrado y matado a hijos de miembros de las
fuerzas de seguridad y causado la muerte de muchos niños por bombardear
de forma indiscriminada objetivos civiles. Además, estos grupos han
secuestrado a decenas de miles de escolares para someterlos a sesiones
de “educación política” en lugares secretos. Dice AI que algunos de
estos niños no han regresado sino que han sido reclutados para
actividades militares o para trabajos forzados.
El informe habla también de niñas violadas por las fuerzas de
seguridad durante “operaciones de búsqueda” y de un incremento de la
trata de niñas con fines de explotación sexual, según denuncian también
distintas organizaciones de mujeres.
A todo ello hay que sumar el hecho de que los servicios educativos y
médicos se estén viendo gravemente afectados por el conflicto,
con lo que para buena parte de los niños de Nepal, el derecho a la
educación o a la salud no es más que un sueño imposible.
Amnistía Internacional se ha dirigido al gobierno de Nepal recordándole
su obligación de proteger los derechos de la infancia tal como disponen
la Convención sobre los Derechos del Niño y otros tratados de derechos
humanos. Asimismo, la organización pide a los maoístas que pongan fin
al secuestro y reclutamiento de niños, liberen a todos los que
forman parte de sus fuerzas y dejen definitivamente de atacar objetivos
civiles. A quienes asistimos desde lejos como impotentes
observadores, nos pide nuestro apoyo para esta y otras campañas
de la organización.
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