La Declaración Universal de los Derechos Humanos es el reto más
importante que tiene planteada la Humanidad en estos momentos. Nació
tras la barbarie de la Segunda Guerra Mundial, con el objetivo de que
nunca más volvieran a producirse tan dramáticos acontecimientos. Han
pasado casi sesenta años, y para muchos, sus principios no son más que
un hermoso sueño.
En Amnistía Internacional (AI) sabemos que,
como dice la propia Declaración Universal, si queremos que la paz, la
libertad y la justicia se hagan realidad en el mundo, es necesario que
todos los seres humanos disfruten de todos y cada uno de los derechos
recogidos en los treinta artículos de que consta este documento. Por
eso tenemos un interés especial en difundirlos entre la población
escolar, ya que los niños y jóvenes de hoy serán quienes, en un futuro
cercano, deberán luchar para velar por su cumplimiento.
Para
esta exposición han colaborado desinteresadamente con nosotros diversos
humoristas que han ideado una viñeta sobre cada artículo de la
Declaración. Esperamos que esta forma de abordar los derechos humanos
te sirva para reflexionar sobre lo que debería ser el mínimo común
denominador de la dignidad humana, aquellos derechos que nadie nos
puede arrebatar, a los que no podemos renunciar y que todos tenemos por
el simple hecho de haber nacido. Todos deberíamos disfrutar de ellos
sin importar si somos blancos o negros, cristianos o musulmanes,
hombres o mujeres, europeos o africanos, niños o viejos... Derechos que
se refieren a aspectos muy distintos, como son en primer lugar el
derecho a la vida y a la integridad física, a no ser torturado, a tener
las ideas y la religión que cada uno quiera, a comunicarse libremente,
a una alimentación adecuada, a la sanidad, la vivienda, el trabajo, a
participar en la elección de los gobernantes, etc.
Conocer los
derechos humanos debe servirnos para después actuar en nuestras vidas,
en la

medida que podamos, para que esos derechos lleguen a todos los
lugares del mundo y a todas las personas. Queda todavía mucho camino
por recorrer. Les queda mucho por hacer a los gobernantes, pero no sólo
a ellos. Tampoco es cosa sólo de las ONG, esas organizaciones que
trabajan para que todos los seres humanos vivan con la dignidad que
merecen. Todos podemos hacer algo, empezando por conocer los derechos
humanos y por aceptar la urgente necesidad de que sean disfrutados por
todos. Otro mundo es posible, y es tarea de todos construirlo.
La exposición se puede visitar en los locales del Foro Solidario de Caja Burgos hasta finales de este año 2006. Depués será itinerante, y estará en colegios, bibliotecas, etc. Se ha editado también un cuaderno con sugerencias didácticas para trabajar cada uno de los artículos de la Declaración Universal. Las propuestas son muy variadas y están dirigidas principalmente a estudiantes del Tercer Ciclo de EPO y ESO en todos sus niveles.