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13 de enero de 2005
Amnistía Internacional expresa sus condolencias a las familias de las víctimas, solidaridad con los supervivientes y con quienes luchan contra esta tragedia
Madrid / Londres.- Tras el desastre causado por el tsunami en el Océano
Índico, en el que más de cien mil personas han perdido la vida y muchas más
han visto cómo el mar destrozaba sus hogares, la organización expresa su
solidaridad más profunda con todas las personas afectadas por esta
catástrofe y sus condolencias a quienes han sufrido la pérdida de sus seres
queridos.
Amnistía Internacional, con presencia sobre el terreno, observa ahora las
tareas de ayuda para asegurar que se respetan los derechos humanos
fundamentales; entre ellos, el principio de que no haya discriminación en la
prestación de esta ayuda, que se garantice la protección de los derechos
humanos en situaciones de desplazamiento interno y el derecho a la
protección frente a abusos físicos o psíquicos, incluida la violencia contra
las mujeres.
La organización ha pedido a todos los agentes y gobiernos implicados en las
tareas de ayuda que respeten los derechos humanos y las normas
internacionales en materia de asistencia humanitaria. Estas normas exigen
que la ayuda se proporcione según las necesidades, sin distinción de raza,
sexo, idioma, religión, opiniones políticas, origen, posesiones materiales,
nacimiento o de cualquier otro tipo. Amnistía Internacional trabaja sobre
los informes de discriminación y vigila la falta de atención a las
necesidades concretas de los colectivos más vulnerables, como niños, mujeres
y migrantes.
La organización está preocupada porque puedan darse casos de adopción ilegal
de niños. Por ello, solicita a los estados que garanticen la atención a los
menores, así como la transparencia y legalidad de los posibles procesos de
adopción.
Igualmente, muestra su inquietud porque los niños huérfanos puedan ser
reclutados como soldados por grupos armados como los Tigres de Liberación de
Eelam Tamil en el norte y el este de Sri Lanka. Amnistía Internacional
rechaza este reclutamiento y exige su desmovilización inmediata.
Por último, la organización trabaja sobre los informes de discriminación de
ciertos grupos, como mujeres, migrantes, miembros de la casta dalit en la
India, comunidades tribales de toda la región y todos los colectivos
vulnerables. Por ejemplo, se investigan informes de violencia sexual contra
mujeres en campos de desplazados de Sri Lanka y de hostigamiento de la
policía tailandesa a migrantes birmanos que han perdido sus documentos de
identidad. |