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domingo, 19 de agosto de 2007 |
"Firma invitada" Carlos Sancho Diario de Burgos (12/08/07)
 Cuando falta sólo un año para que den comienzo los Juegos Olímpicos conviene recordar la promesa que hizo en 2001 Liu Jingmin, vicepresidente del Comité para la Candidatura Olímpica de Pekín, quien afirmó:“Al permitir que se celebren los Juegos Olímpicos en Pekín ayudaréis a mejorar la situación de los derechos humanos en China”. Una promesa que está hoy muy lejos de cumplirse, a pesar de que se han dado algunos pasos, positivos pero insuficientes.
Mejoras como la decisión de que el Tribunal Supremo haya recuperado su función de revisar todas las condenas a muerte, se ven empañadas por el hecho de que China lidere la lista de países que ejecutan a sus ciudadanos, con casi el 65% del total de ejecutados en el mundo. Y eso sin tener en cuenta que la cifra real, considerada secreto de Estado en China, puede ser muy superior. Amnistía Internacional (AI) denuncia además que resultan muy preocupantes las informaciones sobre extracción de órganos a personas ejecutadas, cuyo destino podría ser el pujante negocio de los trasplantes. Los avances en la libertad de expresión, han sido igualmente escasos. Es cierto que los periodistas extranjeros podrán realizar su trabajo con mayor libertad, pero no es menos cierto que los periodistas chinos siguen sufriendo represión, la censura en Internet es práctica habitual, se cierran sitios web y son encarcelados ciberdisidentes como Shi Tao, condenado a 10 años de prisión por enviar un mensaje electrónico en el que se refería a una decisión del Partido Comunista. Tampoco ha cesado la persecución de los defensores y defensoras de los derechos humanos. Según AI, “se les somete a detención domiciliaria y a fuertes medidas de vigilancia policial y se persigue a activistas que intentan llamar la atención sobre los desalojos forzosos como consecuencia de los proyectos de construcción relacionados con las Olimpiadas” Las violaciones de derechos humanos son una afrenta a los principios básicos de la Carta Olímpica. El COI tiene la responsabilidad de velar para que se respeten esos principios. Por su parte, el gobierno chino aún está a tiempo de cumplir sus promesas. Sólo falta un año.
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Modificado el ( jueves, 01 de noviembre de 2007 )
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