"Firma invitada" Carlos Sancho Diario de Burgos, 11/09/06
No meten a la gente en la cárcel porque sí, algo habrá hecho. Esta frase, u otras similares, tuvieron que escuchar en la antigua Unión Soviética las esposas e hijos de las víctimas de Stalin, cuando lloraban la ejecución de sus seres queridos, o, en el mejor de los casos, su permanencia en la cárcel o el destierro. En la España de mi infancia, la frase en cuestión se aplicaba a menudo a los represaliados por el régimen franquista. Si estaban en la cárcel, si habían sido fusilados, por algo sería.
Las madres y abuelas de desaparecidos durante las dictaduras de Chile o Argentina en los años ochenta, tuvieron que tragarse las lágrimas cuando escuchaban repetida la misma fórmula, peregrinando por comisarías y prisiones en busca de unos hijos que ahora sabemos yacían en el fondo del mar. En tiempos más cercanos semejante explicación la han tenido que escuchar los amigos y familiares de aquellos a quienes ETA asesinaba o amenazaba por el simple hecho de pertenecer a una opción política determinada o por expresar opiniones que no resultaban del agrado de la banda. Hoy día, como denuncia Amnistía Internacional (AI) la siguen escuchando indignados los familiares de presos cubanos, condenados a largas penas de prisión por el mero ejercicio de su derecho a la libertad de expresión o por organizarse políticamente como oposición al gobierno. Con el sugerente título de Sefarad, Antonio Muñoz Molina dedicó hace unos años un estupendo libro a todas estas personas cuyas vidas son truncadas porque sus ideas, su religión, sus escritos o simplemente su raza o su orientación sexual no son del gusto de los gobernantes del momento. Un libro de lectura apasionante que nos enseña que efectivamente, algo habían hecho, algo siguen haciendo: empeñarse en pensar por su cuenta, no aceptar que les impongan lo que tienen que hacer o creer, rechazar ser gobernados por quienes no respetan los derechos más elementales de las personas, seguir su propia orientación sexual,... Claro que algo han hecho, no se mete en la cárcel a la gente porque sí. www.es.amnesty.org.
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